Historia

BREVES APUNTES DE TEOCELO
Por Manuel Jiménez Pale

Significado del vocablo

El eufónico nombre de Teocelo proviene de dos vocablos de la lengua nahua: Tetl= Piedra, o bien Teotl= Dios; y Océlotl= gato americano u Ocelote, fusionados en el vocablo Theozélotl que ha sido interpretado como “el Dios Ocelote” o “el Ocelote de Piedra”, esto es, el Ocelote divino representado en figura pétrea.

Reseña Histórica Breve

Culturas ancestrales

La existencia de Teocelo se remonta a la época precortesiana: los vestigios arqueológicos a base de cerámica (vasijas y entierros secundarios) y cantera tallada (monolitos, ídolos o utensilios de cocina) dispersos en el territorio municipal, y los topónimos de raíz nahua adulterada con fonética totonaca y otomí presentes en la ciudad cabecera y en todas sus congregaciones son testimonios elocuentes de la gran antigüedad de este sitio como núcleo habitacional: Zapotitlán, Izotitlan, Chilcuautla, Zacacuautla, Nanacatlán, Comalapa, Tamala… algunos incluso modificados por la presencia otomiana: Baxtla (Huaxtlan), Xabala (Xahuallan), Matlacóbal (Matlacóatl), Catlebayan, Cuanvistla, Vizotitlán, Ixviontla… Algunos especialistas han aseverado que ciertos restos arqueológicos hallados en los alrededores de la ciudad nos permiten suponer la ocupación de este sitio por hombres pertenecientes a la cultura olmeca en el periodo preclásico superior; a las culturas del centro de Veracruz —totonacas—, en el periodo clásico tardío, y a la cultura azteca imperial durante los siglos XIV y XV de nuestra Era.

Época Colonial

A la llegada de los españoles, Theozelotl era una aldea de labradores indígenas perteneciente al Señorío de Teoizhuacán (hoy Ixhuacán), tributario del Emperador azteca. Al consumarse la Conquista de México, Izhuacán de los Reyes queda erigido en Cabecera de Barrios, y Theozelotl comprendido dentro de su vasto territorio. Muy pronto llegaron los frailes franciscanos establecidos en Xalapa predicando el Evangelio hasta la zona montañosa de Izhuacán, y desde allí bajaron hasta las aldeas de Tecuhtzinco (hoy Texín), Theozelotl (actual Teocelo), y Tecomaltitlán (hoy Monteblanco). De modo que desde mediados del siglo XVI Theozelotl quedó encomendado al patronazgo espiritual de la Dormición y la Asunción gloriosa de la Virgen María.

Las epidemias de viruelas o Matlazáhuatl de 1576 diezmaron a la población nativa al grado de quedar Theozelotl prácticamente despoblado, y por tanto omitido en la Relación de Xalapa enviada por el Alcalde Mayor al Rey de España en 1580.

Mas al mediar el siglo XVII —año de 1656— Theozelo ya se ha repoblado con sobrevivientes y con familias migrantes procedentes de la región de Jalcomulco, porque los indígenas de esta localidad entablan controversia con las autoridades de Izhuacán, la Cabecera de Barrios, solicitando al Virrey su separación territorial. Tras largos años de litigio, el Virrey Marqués de Mancera expide una Cédula el 17 de marzo de 1673, otorgando la emancipación política de Santa María Theozelo, asignándole un territorio autónomo y facultades para elegir a sus propias autoridades indígenas, lo cual significa la creación de Theozelo como pueblo libre y Cabecera de congregaciones.

Eclesiásticamente, Theozelo primeramente formó parte del curato de Xalapa de la Inmaculada a partir de 1641. Para 1675 se crea el curato de Izhuacán de los Santos Reyes, y Theozelo es asignado a esta feligresía, otorgándosele la dignidad de Vicaría fija con sacerdote residente a partir de 1683. Un siglo después, en 1772, el Obispo de Puebla erige el curato de Jicochimalco, separando de Izhuacán a la Vicaría de Teozelo y anexándola a esta nueva doctrina.

Siglo XIX

Teocelo: Cuna del café

Santa María Teozelo arriba al trascendental siglo xix sembrado de pastizales para ganado mayor, campos de tabaco y cañaverales con trapiches; pero en el año de 1808 el presbítero Andrés Domínguez lo inscribe en la historia como Cuna del café veracruzano al confeccionar en el atrio de la iglesia el primer plantel de “pesetillas” o granos de café recién germinados, recién traídos de La Habana por instancias del hacendado de Zimpizahua.

 Teocelo: Cuna de la Independencia en Veracruz

Tres años más tarde, Teocelo pasaría a la historia patria como Cuna del movimiento Insurgente de Veracruz el domingo 13 de octubre de 1811, en que cuatro campesinos procedentes del paraje de Motuapam, portando un estandarte de la Guadalupana, irrumpen en la Plaza mayor aclamando a Hidalgo, saquean las alcabalas o impuesto de la Corona y huyen rumbo a Ixhuacán encendiendo el fervor libertario a su paso y poniendo en acción al Ejército realista destacamentado en Jalapa.

 Teocelo forma parte del Estado de Veracruz

En 1824, el pueblo de Teocelo queda formalmente integrado al Estado de Veracruz con el carácter de Municipio libre, y en 1830 queda comprendido dentro del territorio del Cantón de Xalapa. A partir de 1857 pasa a formar parte del Cantón de Coatepec.

 Auge y esplendor

A partir de la segunda mitad de este importante siglo, comienza la etapa de más grande esplendor para el pueblo de Teocelo gracias a la riqueza obtenida mediante la ganadería mayor y el cultivo y beneficiado del café.

Hacia 1870 da inicio un impresionante auge constructivo. Se erigen grandes y suntuosas mansiones de mampostería, cantera tallada, herrería forjada, maderas recias, cornisas ornamentales de estilo neoclásico y extensos tejados. Todas las calles de la población se pavimentan con amplias calzadas, y las banquetas se cubren con grandes y estupendas losas de cantera gris finamente cincelada.

 Llegada del padre Ambrosio Díaz

En 1872, el presbítero Ambrosio Díaz González llega a Teocelo como Vicario y entusiasma a la feligresía en la edificación de una nueva iglesia de planta basilical y suntuosa arquitectura neoclásica, toscana y románica, que pudiese ostentarse como sede parroquial, lo cual se alcanza tan sólo dos años después: el 12 de septiembre de 1874, José María Mora y Daza, segundo obispo de Veracruz, separa del curato de Xico al pueblo de Teocelo y lo eleva solemnemente a la categoría de sede parroquial.

En 1880 queda terminada la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora. Admirable basílica con señorial portada neoclásica de tres puertas y dos torres gemelas, e interior de tres naves ojivales, tres cúpulas y dos capillas anexas que pronto fue reconocida como uno de los mejores recintos católicos del estado de Veracruz.

 Título de Villa

El 17 de mayo de 1881, la Legislatura veracruzana distingue desde Orizaba al pueblo de Teocelo con el título de Villa en reconocimiento a la hermosura arquitectónica desplegada en sus casas solariegas de recia mampostería ornada con elementos neoclásicos, corredores de columnas y arquerías, extensos tejados, calles empedradas y banquetas cubiertas con losas de cantera finamente labrada, sumado todo a la elegancia señorial de la Parroquia.

 Agua potable

El 14 de agosto de 1895, es inaugurado el flamante servicio de agua potable, entubada desde los manantiales de El Arenal (poniente del Municipio) hasta el centro de la próspera Villa de Teocelo mediante el esfuerzo monetario y laboral desplegado desde 1888 por todos los pobladores.

 Luz eléctrica, teléfono, telégrafo

En 1897, la Villa de Teocelo queda completamente iluminada con las novedosas bombillas de arco voltaico alimentadas con energía eléctrica, producida en la planta hidroeléctrica de creación norteamericana establecida en la cascada de Texolo. Ya un poco antes, Teocelo había quedado conectado al novedoso servicio telefónico y telegráfico impulsado por el Gobierno del Estado.

 Ferrocarril y Título de Ciudad: Teocelo de Díaz

El 1 de mayo de 1898, Teocelo presencia una de sus jornadas históricas más memorables: el presidente de la República, General Porfirio Díaz, llega hasta aquí a bordo del flamante ferrocarril de vapor Jalapa – Teocelo (de creación norteamericana) en recorrido inaugural.

Y el 14 de junio de 1898, por decreto del Gobernador de Veracruz, don Teodoro A. Dehesa, la Villa de Teocelo queda elevada a la categoría de Ciudad con el nombre “Teocelo de Díaz”.

 Siglo XX

 Conclusión del Parque y establecimiento del Mercado

Hacia 1905, comienza a transformarse la antigua plaza mayor en jardín público.

En 1908, el nuevo Parque “Carmen Romero Rubio de Díaz” queda coronado con un simpático quiosco de mampostería, luciendo un barandal de herrería estilo Art nouveau importado de Bélgica.

Los tianguis dominicales tuvieron lugar a partir de entonces en el nuevo “Mercado Cuauhtémoc”, instalado en el costado norte del atrio parroquial.

En 1909, el alcalde Enrique L. Soto patrocina la creación de la Banda Municipal de Música, dirigida por el renombrado compositor teocelano Fabián Anell Viccon, la cual llegó a ser una de las favoritas del Gobernador Dehesa.

 Visita de Rubén Darío, broche de oro del periodo porfiriano

El 10 de septiembre de 1910, el excelso poeta nicaragüense Rubén Darío, creador de la literatura modernista, visita Teocelo de Díaz, en el marco de las solemnes conmemoraciones del Centenario de la Independencia Nacional. Podemos decir que con este destacado evento Teocelo cierra con broche de oro una importante etapa de su historia.

 Estalla la Revolución

Previo al estallido de la Revolución, ya se había conformado en Teocelo un Club Antirreeleccionista simpatizante de Madero. Tras la caída de la dictadura, comenzaría su amplia carrera en la milicia el General teocelano Guadalupe Sánchez Galván, así como su efímera actuación el malogrado Coronel Manuel F. López, muerto en 1915.

 Llegada del Párroco José María López

En 1914, llega a Teocelo con el carácter de Párroco el joven sacerdote José María López Luna, quien con valiente firmeza impidió la profanación del Templo parroquial por parte de los soldados carrancistas aquel mismo año; y permanecería como cura de almas en esta feligresía durante el resto de su vida, convirtiéndose en un personaje de fundamental importancia para la historia de Teocelo durante el siglo XX.

 Terremoto devastador. Llegada del Obispo san Rafael Guízar

El sábado 3 de enero de 1920, tuvo lugar un movimiento sísmico, cuya intensidad registrada en Teocelo fue de grado 10 en la escala de Cancani, y por lo tanto fue muy desastroso: una gran cantidad de casas se vinieron abajo causando numerosos muertos, y la iglesia parroquial sufrió enormes daños.

Días después de la tragedia, hizo su aparición en el devastado Teocelo san Rafael Guízar y Valencia, recién nombrado Obispo de Veracruz, repartiendo providencial ayuda monetaria a las víctimas más desamparadas y consolación espiritual a toda la feligresía de Teocelo, punto inicial de su apostolado diocesano, así como en Cosautlán, Patlanalán, Saltillo Lafragua y Chichotla en el Estado de Puebla.

 Reconstrucción del Palacio Municipal

Los trabajos de reconstrucción tuvieron que comenzarse de inmediato: en 1921, el ingeniero xalapeño Juan Canedo diseñó y construyó un Palacio de refinada arquitectura grecolatina para reemplazar la vetusta casona de portales que cuarteó el temblor. El nuevo Palacio de gobierno municipal fue inaugurado el 17 de febrero de 1922 por el Presidente de la República, General Álvaro Obregón, acompañado por el Secretario de Gobernación Plutarco Elías Calles. Luce en su frente una elegante loggia o corredor, constituido por altas y esbeltas columnas de capitel corintio y balaustrada con jarrones. Su interior consta de cinco amplias salas iluminadas por molduradas ventanas verticales. Se trata del primer edificio construido a base de acero y cemento armado en el Estado de Veracruz, y al presente otorga belleza y elegancia al Parque Revolución, en el corazón mismo de la ciudad.

 Reconstrucción de la Iglesia Parroquial

En 1924, la familia Soto reconstruyó la Capilla de Santo Entierro o Sagrario Parroquial, y conjuntamente con el Párroco José María López y la totalidad de la población, se abocaron a trabajar arduamente hasta alcanzar, tras largos años de esfuerzos, la total restauración del Templo parroquial teocelano.

 Represión religiosa del gobernador Tejeda

A partir de 1931 comienza el segundo mandato del gobernador Adalberto Tejeda, quien desata una feroz persecución anticlerical en todo el Estado, obligando a los sacerdotes a huir a Puebla y demás entidades. Sin embargo, el Párroco José María López permaneció al lado de su feligresía, escondiéndose y disfrazándose para poder ejercer su ministerio espiritual entre los amedrentados habitantes de Teocelo hasta el cese completo de las hostilidades.

 Fin del salvajismo

Entre los años veinte y treinta, Teocelo padeció un largo periodo de criminalidad rural liderada por lugareños armados. Fueron muy sonados los crímenes cometidos por las gavillas asentadas en Texín y en Monteblanco, sin faltar algunos malhechores merodeando en la cabecera.

Este negro capítulo cesó definitivamente en el año 1940 con el operativo policiaco desplegado por el Licenciado Jorge Cerdán, Gobernador del Estado, a raíz del magnicidio ocurrido en la calzada a Cosautlán en contra del matrimonio integrado por Carlos Rojas, alcalde de Coatepec, y su esposa Estela Grayeb.

 Congreso Eucarístico Parroquial

Fruto de la paz recobrada en Teocelo lo fue la vibrante conmemoración del primer Centenario de la Diócesis de Veracruz mediante la celebración del primer Congreso Eucarístico Parroquial, pleno de actos religiosos y eventos literario-musicales dirigidos por el Párroco José María López y presididos por el Obispo Manuel Pío López. Durante este evento, el Padre José María López publicó por vez primera, en letras de imprenta, una semblanza histórica de Teocelo, del Señor Santo Entierro y del Templo parroquial.

 Primera Fiesta de Santo Entierro

Para perpetua recordación del Congreso Eucarístico celebrado en 1944, un grupo de feligreses propuso, y el Párroco José María López aprobó, la instauración de una nueva festividad titular en honor al Señor del Santo Entierro, que a partir de entonces comenzó a celebrarse el último domingo de enero de cada año.

 Fin del Ferrocarril Xalapa – Teocelo

Por incosteabilidad, desde finales de 1944 cesó la actividad del ferrocarril Xalapa – Teocelo; y a mediados de 1945 se concretó su venta al Ingenio azucarero de Cosamaloapan, y comenzó su desmantelamiento a partir de la Estación de Teocelo hasta llegar a Xalapa, cerrándose así todo un periodo en la historia regional y dejando recuerdos imborrables en varias generaciones de teocelanos…

 Resurgimiento de Teocelo

Luego del inevitable declive económico y social propiciado por las irrupciones revolucionarias, el gran sismo de 1920 echó por tierra muchas de las grandezas materiales de la ciudad; es a partir de entonces cuando Teocelo emprende una ruta nueva de esfuerzos por superar su postración optando por la formación educativa y el forjamiento espiritual. San Rafael Guízar da inicio a su apostolado diocesano visitando a Teocelo y demás poblaciones devastadas por el terremoto; más tarde, el párroco José María López hace realidad el sueño del insigne prelado fundando el Colegio Vasco de Quiroga como faro de cultura y valores que forjó a numerosas generaciones de teocelanas. A la par, el Arzobispo de Xalapa establece la Escuela Apostólica de Jesús Sacerdote, para la formación de vocaciones entre varones del centro veracruzano. En los años sesenta el canónigo José Melgoza inicia una amplia misión de mejoramiento moral y material en Monte blanco, fomentando la piedad e incentivando la vida cultural y la actividad deportiva entre los habitantes. La Arquidiócesis abre la Casa de Retiros de La Unión (hoy denominada “Nuestra Señora de la Paz”), y la Compañía de Jesús se hace presente en la vida del pueblo erigiendo Casa de Ejercicios en la entrada de la Ciudad. Por su parte José Viccon Castillo, Antonio Homero Jiménez García, Raúl Martínez Soto y muchos teocelenses más emprenden una labor cultural inédita fundando una Biblioteca pública, una Caja de Ahorros, una Radiodifusora cultural; dando impulso al Museo Comunitario y promoviendo variados proyectos de labor cooperativa y divulgación editorial.

 VISITANTES DISTINGUIDOS

 Francisco Suárez Peredo

El virtuoso Francisco de Paula Suárez Peredo, primer Obispo de la Diócesis de Veracruz, visitó la Vicaría de Teocelo hacia 1866, haciendo importantes recomendaciones de reparación a la pequeña y antigua iglesia dieciochesca que para entonces existía en este Pueblo.

 José María Mora y Daza

El ilustre José María Mora y Daza, segundo Obispo de Veracruz (posteriormente titular del Obispado de Puebla y finalmente Arzobispo primado de México) erigió aquí la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen en 1878, y luego consagró solemnemente el Templo parroquial de Teocelo, completamente terminado, en el año de 1880.

 Joaquín Arcadio Pagaza

El altísimo poeta bucólico Joaquín Arcadio Pagaza, cuarto Obispo de Veracruz, encontró en Teocelo no solamente un pueblo fervoroso y unido, sino un remanso colmado de quietud campestre y pleno de inspiración lírica. Por ello hizo de la Villa de Teocelo uno de sus sitios predilectos con sus numerosas visitas pastorales desde su llegada en 1895, hasta el año de 1910.

 Porfirio Díaz

El gran Presidente de México Porfirio Díaz llegó a Teocelo a bordo del Ferrocarril de vapor creado por la empresa norteamericana “The Jalapa Railroad and Power Company” en viaje inaugural desde Xalapa. En Teocelo fue recibido apoteósicamente, y distinguió a la próspera Villa de Teocelo ascendiéndola a la categoría de Ciudad el histórico 1 de mayo de 1898.

Un mes después, el 11 de junio de 1898, la Legislatura del Estado sancionó el Decreto número 9, por el cual el Gobernador don Teodoro A. Dehesa concede el título de Ciudad, con el nombre de “Teocelo de Díaz”, tal como lo prometieron los teocelanos mismos al Caudillo el día de su visita.

 Rubén Darío

Broche de oro del esplendor social y cultural del Teocelo porfiriano lo fue la grata visita del célebre poeta nicaragüense Rubén Darío, creador de la lírica modernista en lengua castellana, el día 10 de septiembre de 1910, en el marco de las celebraciones del Centenario de la Independencia Nacional. Rubén Darío ofreció un recital en el Parque Carmen Romero Rubio, convivió con la niñez y juventud de la localidad y le fue ofrecido un fastuoso banquete en el Hotel Hidalgo. Las muestras de cariño rendidas por Teocelo de Díaz al inmortal escritor le acompañaron el resto de su vida, mencionando su paso por Teocelo con profunda emoción en sus Memorias.

 San Rafael Guízar

El Teocelo doliente y devastado por el terremoto de 1920 fue depositario de la providencial misión auxiliadora de san Rafael Guízar y Valencia, quien hizo de Teocelo el punto de partida de su heroico y ejemplar apostolado diocesano el 20 de enero de aquel memorable año.

 Álvaro Obregón

Acompañado del Secretario de Gobernación, Plutarco Elías Calles, el Presidente de la República General Álvaro Obregón llegó hasta Teocelo para inaugurar con toda solemnidad el nuevo Palacio de Gobierno Municipal, artística obra diseñada y construida por el Ingeniero xalapeño Juan Canedo, el día 17 de febrero de 1922. Posteriormente al acto cívico, al Presidente Obregón le fue servido un banquete en el Ingenio de Santa Rosa por los hermanos Sánchez Rebolledo.

 Manuel Ávila Camacho

El Presidente de la República Manuel Ávila Camacho, acompañado del Licenciado Jorge Cerdán, Gobernador del Estado, llegaron hasta Teocelo en viaje inaugural de la carretera Xalapa – Teocelo, gran obra de ingeniería que logró abrirse paso en la abrupta Barranca de Matlacóbal…

 Federico Escobedo

El sacerdote y poeta místico Federico Escobedo, “Tamiro Miceneo” entre los Árcades Romanos, visitó a Teocelo en algunas ocasiones, hospedándose en la casona de Bernardita Soto. De él, don Estanislao Tlapa relata que interpretó el nombre de Teocelo como “Pueblo de Dios” en el sermón pronunciado un Jueves Santo…

Junio 26 de 2014